jueves, 15 de julio de 2010

España Campeón

Todo bien, pero como siempre sostengo, en el fútbol, se puede opinar de todo, a mí, ESPAÑA ME ABURRE.

lunes, 5 de julio de 2010

Qué me dejó el mundial

Amargura, tristeza, desazón, lágrimas, dolor, mucho dolor, de todo esto más que en los anteriores mundiales.

Quiero hacer de cuenta que no le encuentro explicación al porqué de tamaña amargura, pero íntimamente se porque es.

Fijar posiciones absolutas en todos los aspectos de la vida es, diría, casi suicida, y el fútbol no es la excepción, pero Maradona es una excepción, todo él lo es, sus actitudes, sus errores, sus aciertos, su vida, todo es salido del molde, por eso, también él hace que uno fije posición absoluta, o lo amás incondicionalmente o lo odiás de por vida.

Yo estoy del lado del amor incondicional, y se que esto puede nublar los pensamientos, pero aún conciente de ello trato de hacer el mayor de los esfuerzos para ver un poco más allá, no se si alguna vez lo lograré, pero mi visión es que con el diario del lunes todos somos técnicos.

De qué vale llorar sobre la leche derramada, hacer leña del árbol caído, analizar el esquema cuando el resultado está puesto. Pero quiero aclarar que esto no lo digo porque Maradona es el técnico, lo pienso así, sea quien sea el que esté en el banco.

Creo que la crítica se está circunscribiendo al entrenador, que, si bien es el responsable, pero como decía más arriba, con el resultado puesto, de la misma manera que se elogiaban las victorias precedentes. Me parece que el problemas es más amplio que un entrenador, que el esquema, que los jugadores, el fútbol argentino padece de "dirigentitis", palabra que acabo de inventar para explicar que el cáncer mayor de nuestro amado deporte son los dirigentes, que, sabiendo de la grandeza del 10, se esconden detrás de ella, soslayando cualquier tipo de responsabilidad que les pueda caber.

Señores periodistas, no llenen programas de televisión analizando cosas que ya no tienen arreglo, no añoren entrenadores, léase Pekerman, Bielsa, etc, al final de cuentas, el resultado obtenido fue el mismo de este mundial. No existen las recetas mágicas en el fútbol, y es eso lo que hace el deporte más hermoso del mundo, sino sería aburrido y predecible.

Todos podemos opinar, decir lo que pensamos, pero nadie tiene autoridad para decir, con el resultado puesto qué está bien y qué está mal.

Tratemos entre todos de buscar las causas de los problemas, puedo coincidir en que Maradona es una consecuencia de ellos, pero no es el culpable de este fracaso, sino sólo una pequeña parte del mismo, que ya tiene más de 20 años.

Grandes medios de la capital, con su ejército de periodistas aduladores del entrenador y los jugadores, ahora se rasgan las vestiduras diciendo que con tres delanteros era suicidarse, esos mismos que decían que el grupo era una maravilla, que este fútbol ofensivo era lo mejor y una cantidad de elogios inconcebible.

Pero ya está, el negocio es así, y es comprensible, hay que sumar puntos de rating y vender ejemplares, después no nos quejemos de las consecuencias, todos, entrenadores, futbolistas, dirigentes, periodistas e hinchas, tenemos nuestra parte de culpa, no nos escondamos detrás de la humanidad del más grande futbolista de la historia.

¿Cómo se titula la primera entrada de un blog?

Creo que hay infinitas razones por las cuales uno abre su propio Blog. Curiosidad por ver de que se trata esto de tener su propia página, egocentrismo, mercantilismo, cholulismo, y tantos etcéteras como razones encontremos.
Y yo no soy la excepción, abrí este espacio para decir lo que me parece, opinar de lo que más me gusta, el fútbol, hacerlo cuando lo crea conveniente, no cuando la vorágine de los calendarios futbolísticos lo impongan.

Fútbolizado estoy, creo que nací así, una malformación congénita diría alguno, no me interesa. Se que hay muchos que tienen esta enfermedad, ojalá hagamos terapia juntos, y que este sea un lugar ameno, lleno de futbolizados, lejos de los medios cholulos, y de los arlequines y carapintadas que toman las banderas y las cornetas cada cuatro años.


Fontanarrosa era un futbolizado, ojalá Dios me hubiera dotado de su genialidad, creo que en este cuento se sintetiza lo que siente un enfermo del fútbol, es un clásico y seguramente lo has visto muchas veces, pero a mí me pasa, que cada vez que me cruzo con este video, lo tengo que ver completo, porque soy así, estoy enfermo, estoy futbolizado, y esto no tiene cura.